Señor, dame tu Luz y haz que dé testimonio de tu presencia

29 enero, 2026

Meditación:

Todos los bautismos hemos recibido la Luz de Dios, su mirada, su capacidad de amar a los otros y una infinidad carismas-capacidades que estamos llamados a poner al servicio de los demás. Cuando guardamos esta Luz y dones, los perdemos. Sólo se activan cuando elegimos colaborar en hacer presente el Reino de Dios. Recibimos la misión profética; es preciso que elevemos la voz y anunciemos la presencia de Cristo entre nosotros.

Cuando nos falta compromiso, capacidad de entrega, quedamos inacabados como personas y siempre nos sentiremos insatisfechos o tristes. Los dones recibidos están en función del bien de los otros. Mucha gente se puede perder porque guardamos silencio o ponemos la Luz divina debajo de un cajón.

Siempre se nos van a presentar dificultades, es tarea de todos los días hacer brillar la luz de la fe, seguir caminando confiadamente, porque Cristo está a nuestro lado, dentro nuestro y nosotros dentro de Él. Vivimos la comunión que nos llena de paz.

Oración: Señor, dame tu Luz y haz que dé testimonio de tu presencia.

Contemplación: 

  • Por miedo o comodidad guardo tu Luz… pero yo mismo quedo en la oscuridad…

  • «Yo Soy la Luz, condúcete con valentía… Yo te acompaño».

  • Quiero seguirte y anunciar tu amor.