Señor, por tu muerte y resurrección, haz que nazca a tu amistad

25 febrero, 2026

Meditación:

Jonás es el profeta que no obedeció la voz de Dios; pues le envía a predicar a Nínive y se embarca en dirección contraria. Pero Dios en sus designios desata la tormenta y se lo traga un gran pez, que lo expulsa al tercer día en la playa y finalmente va a predicar y la ciudad, que se convierte. Estos tres días son un preanuncio de la resurrección de Cristo, donde también cambia nuestra historia.

Jesús es quien nos llama a la conversión; pero además de pedirnos un cambio interior, nos ofrece la fuerza para llevarlo a cabo. Jesús viene a la tierra libremente, muere y resucita para nuestra salvación. Ahora nos corresponde despertar el deseo de la conversión.

Cristo nos propone por su amor la adhesión a su estilo de vida; no se impone, siempre respeta nuestra libertad. Todos estamos llamados al seguimiento de su Reino, que es: amor, paz, entrega, perdón, solidaridad, comunión… Todo esto nos lleva a la fraternidad, a vivir como familia de Dios.

Oración: Señor, por tu muerte y resurrección, haz que nazca a tu amistad.

Contemplación: 

  • Busco signos y pruebas; lo que no veo no lo creo…

  • «Yo vivo en tu corazón, te hablo… escúchame».

  • Dame un oído dócil a tu voluntad.