Señor, alimenta mi corazón con tu Palabra y tu Cuerpo

8 abril, 2026

Meditación:

Jesús resucitado busca nuestro corazón y lo enciende en el fuego de su amor. Se hace el encontradizo con los discípulos que se alejan de Jerusalén y los acompaña en el camino hacia Emaús. En este recorrido de once kilómetros les va explicando las escrituras, va cambiando las motivaciones interiores: iban con desesperanza y ahora celebran con alegría.

Cuando queremos encontrar el sentido de nuestra vida en los criterios personales caemos en la división interior, en el dolor, en la tristeza… Sólo Cristo resucitado, cuando dejamos que obre, nos transforma. Nos ofrece dos medios fundamentales: gustar la Palabra de Dios y comer su Cuerpo.

El sacramento de la Eucaristía nos da unidad interior, nos abre los ojos de la fe, nos conduce a formar comunidad, nos convierte en mensajeros de la Buena Noticia. Jesús se nos ofrece y nos lleva al Padre; es preciso que nos entreguemos a Él.

Oración: Señor, alimenta mi corazón con tu Palabra y tu Cuerpo.

Contemplación: 

  • Cuando me cierro sobre mí mismo, se hace de noche; Jesús tú presencia es mi Luz…

  • «Yo te enciendo en el fuego de mi amor».

  • Quiero vivir sólo para Ti.