Crecer con otros: la valentía de comenzar de nuevo

26 abril, 2026

El inicio del Nivel Primario no es solo un cambio de etapa escolar: es un momento profundamente significativo en la vida de los niños. 

Dejan atrás el Nivel Inicial para abrirse a un nuevo mundo de aprendizajes, desafíos, vínculos y oportunidades de crecimiento. En este proceso, no se trata solo de incorporar saberes académicos, sino también de fortalecer habilidades sociales, emocionales y adaptativas que serán claves a lo largo de su trayectoria escolar.

En este marco, durante el presente ciclo lectivo, nuestra institución implementó por primera vez la reorganización de los grupos de alumnos al ingresar a Primer Grado. Se trata de una decisión pedagógica pensada desde nuestro Proyecto Educativo Institucional y en sintonía con el Ideario Corazonista, que pone en el centro a cada niño y su desarrollo integral.

Esta propuesta busca favorecer múltiples dimensiones del crecimiento. Por un lado, promueve la integración y la socialización, ampliando el círculo de relaciones y evitando la conformación de grupos cerrados o dinámicas excluyentes. Al encontrarse con nuevos compañeros, los niños desarrollan habilidades fundamentales como la empatía, la comunicación, la escucha y el respeto por la diversidad.

Al mismo tiempo, la reorganización contribuye a conformar grupos más equilibrados, tanto en lo académico como en lo vincular, permitiendo a los docentes acompañar de manera más equitativa los procesos de enseñanza y aprendizaje.

Diversas investigaciones en el campo de la psicología y la educación sostienen que la interacción con pares diversos favorece el desarrollo cognitivo y socioemocional (Vygotsky, 1978), y que los entornos heterogéneos enriquecen las experiencias de aprendizaje, fortaleciendo la capacidad de adaptación y la construcción de la identidad.

Sabemos que todo cambio puede generar incertidumbre, y que para algunos niños este proceso puede resultar desafiante. Por eso, el acompañamiento cercano entre familia y colegio es fundamental. Algunas acciones sencillas pueden marcar una gran diferencia:

  • Escuchar y validar sus emociones, generando espacios de diálogo donde puedan expresar sus miedos o preocupaciones.
  • Recordar experiencias positivas previas, ayudándolos a reconocer que ya han podido adaptarse a nuevos contextos.
  • Fomentar una mirada positiva del cambio, presentándolo como una oportunidad para hacer nuevos amigos y aprender cosas diferentes.
  • Sostener vínculos significativos, promoviendo encuentros con compañeros de años anteriores.

 

Estas pequeñas intervenciones fortalecen la seguridad emocional y les permiten transitar el cambio con mayor serenidad, desarrollando recursos internos valiosos para toda la vida.

Desde la escuela, acompañamos este proceso con cercanía, escucha y contención, brindando a cada niño el tiempo necesario para adaptarse. Como adultos, nuestra tarea es construir confianza, transmitir seguridad y mostrar que el error también forma parte del aprendizaje.

Hoy podemos decir con alegría que nuestros alumnos de Primer Grado han transitado este proceso de manera muy positiva. Los vemos participar con entusiasmo, disfrutar de los espacios compartidos y construir nuevos vínculos desde el respeto y la amistad. Han comenzado a desplegar, paso a paso, las herramientas necesarias para crecer no solo como estudiantes, sino también como personas.

Agradecemos especialmente a las familias por la confianza y el acompañamiento en este momento tan importante. Y, por supuesto, felicitamos a nuestros alumnos, verdaderos protagonistas de este gran paso, por su valentía, su apertura y su capacidad de crecer cada día.

Sigamos caminando juntos, educando desde el corazón.