Señor, dame tu Cuerpo, haz que forme una sola carne contigo

20 enero, 2026

Meditación:

Los dirigentes judíos ven en la forma de actuar de Jesús y sus discípulos una denuncia. Por esto le acusan constantemente y le persiguen. Dios le había dado a Moisés las dos tablas de piedra, con los diez mandamientos. Pero ellos se habían inventado otros 623 preceptos que eran normas humanas sin sentido y olvidan el mandamiento del amor. Los fariseos aparentan una cosa, pero por dentro su corazón está lejos de Dios.

Jesús les hace ver como complican la vida a las personas sencillas y les dice que Él es el Señor del tiempo y la historia, por eso permite a sus discípulos arrancar las espigas de trigo y comer, pues tienen hambre.

En estas espigas, con las que se hace el pan, hay un signo. Cristo es el verdadero y único Pan de Vida, se nos da en la Eucaristía. Él, se hace nuestra comida. Nos ofrece su amistad incondicional y nos sacia, dando un sentido total a nuestra vida.

Oración: Señor, dame tu Cuerpo, haz que forme una sola carne contigo.

Contemplación: 

  • Tengo hambre, busco compensaciones, trato de cumplir exteriormente… pero nada me llena.

  • «Yo Soy el Pan de Vida; deseo desposarme con tu corazón».

  • Quiero vivir para Ti, soy tuyo para siempre.