Lectura: “¿Cuándo te vimos forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos?; ¿cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y fuimos a verte?”. Y el rey les dirá: “En verdad os digo que cada vez que lo hicisteis con uno de estos, mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicisteis” (Mt 25, 38-40).
Meditación:
Las obras de misericordia son el camino de la vivencia de la caridad hacia el prójimo, para llegar al cielo. Sólo seremos juzgamos sobre el amor. Amamos cuando hacemos algo bueno poniendo el corazón, guiados por el Espíritu. Se lo hacemos al mismo Cristo, que habita nuestros corazones.
Hay muchos que ayudan a los demás, pero como profesionales para ganar un sueldo, otros para sacarse un problema de encima y acallar la conciencia. Pero Jesús nos pide implicar el corazón, descubrir al otro como hermano e inclinarse compasivamente hacia él, ayudándole gratuitamente, llegando al compromiso que implica todo nuestro ser.
Con frecuencia nos limitamos a ser críticos con las injusticias en el mundo, pero no hacemos nada por la persona concreta que está a nuestro lado. El otro nos interpela, nos llama a despertar el corazón, nos pide ayuda pero con afecto, mirándole a los ojos, haciéndole sentir que es querido y amado.
Oración: Señor, dame un corazón compasivo, que despierte esperanza.
Contemplación:
Veo el dolor de la gente y el mal uso que hago de mi libertad…
«Yo necesito que ayudes al hermano, buscando su bien».
Infúndeme la caridad, para que me incline ante el necesitado.
Acción: Entregarme para servir al otro.
Hno. Javier Lázaro sc.
Copyright © 2025 Colegio Belgrano