Señor, gracias por darme Vida y desposarme con tu Corazón

4 abril, 2026

Meditación:

El evangelista Juan es testigo directo de cómo traspasan el costado de Jesús; ve cómo brota Sangre y Agua, que son signos de los sacramentos del Bautismo y la Eucaristía. En Juan, estamos todos nosotros y también gustamos esta vivencia de cómo Cristo se nos entrega. En esta contemplación del traspasado se nos transfunde la vida divina; ya expresamos lo que vivimos con alegría y nos convertimos en mensajeros, anunciando a todos que somos amados.

Cristo es el nuevo Adán (que en el relato metafórico nos dice el génesis que, de la costilla de su costado formó a Eva); ahora del costado traspasado nace su esposa, la Iglesia, que formamos cada uno de los bautizados. Así Cristo nos ha desposado con su Corazón eternamente.

Ya no estamos solos, ni necesitamos escondernos como se escondieron Adán y Eva después del pecado; Cristo nos ha sanado y nos ha perdonado; nos da su Espíritu para que vivamos sus sentimientos, estemos realmente enamorados, dispuesto a entregarnos totalmente y ser don.

Oración: Señor, gracias por darme Vida y desposarme con tu Corazón.

Contemplación: 

  • Jesús estoy viendo cómo entregas todo por mí… rompes mi indiferencia…

  • «Yo te llamo, ven a mi Corazón, deseo encenderte en el fuego de mi amor».

  • Quiero vivir para Ti, ahora y eternamente.