Lectura: “Jesús les contestó: «Bien profetizó Isaías de vosotros, hipócritas, como está escrito: “Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. El culto que me dan está vacío, porque la doctrina que enseñan son preceptos humanos”. Dejáis a un lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de los hombres»”. (Mc 7, 6-8)
Meditación:
Todos buscamos seguridades y quedamos atados a prácticas sociales que no tienen fundamento o que directamente degradan al hombre. Nos quedamos sujetos a las formas y no vamos con el corazón; estamos con los otros, pero el pensamiento lo tenemos en otra parte; decimos que nos comunicamos, pero sólo transmitimos datos; nos creemos cultos, pero somos analfabetos afectivos…
Nuestra vida tiene sentido cuando vivimos con radicalidad, con una clara determinación de seguir a Cristo, viviendo en su amistad y sirviéndolo en los necesitados. Es preciso comprometer el corazón; un vaso de agua dado con cariño ya tiene premio en la eternidad.
El mandamiento de Dios, lo que realmente nos realiza es la vivencia del amor; cuando sólo buscamos el éxito o el aplauso de los otros, somos personas huecas, sin fundamento. Cristo espera nuestra alabanza y oración, cuando brota del corazón, nos entregamos
Oración: Señor, haz que me entregue a Ti de corazón.
Contemplación:
Hago infinidad de cosas, pero no me comprometo, no puedo conquistar mi libertad para el bien constante y fiel.
«Yo Soy la Verdad; deja que te ayude y te sostenga.»
Quiero seguirte y vivir en tu Amistad.
Acción: Elegir con determinación y radicalidad.
Hno. Javier Lázaro sc.
Copyright © 2025 Colegio Belgrano