Lectura: “Se presentaron los fariseos y se pusieron a discutir con Jesús; para ponerlo a prueba, le pidieron un signo del cielo. Jesús dio un profundo suspiro y dijo: «¿Por qué esta generación reclama un signo? En verdad os digo que no se le dará un signo a esta generación»”. (Mc 8, 11-13)
Meditación:
Los fariseos y muchos agnósticos de nuestro tiempo piden señales, para que puedan probar la existencia de Dios. Se mueven en el plano de la razón y no desde la fe. La inteligencia humana no alcanza para entrar en el misterio de Dios. Necesitamos vivencias, experiencias reales del corazón, donde el Espíritu nos haga entender aquello que nos quiere comunicar.
Dios se nos está entregando en forma constante. Cada persona de la Trinidad se hace presente en nuestra realidad. El Padre nos hace sentir que somos sus hijos amados; el Hijo nos une a su cuerpo y nos da el don de la fraternidad; y el Espíritu Santo nos da la comunión para establecer la comunicación con Dios y las personas que nos rodean.
Necesitamos empezar a reconocer a Dios en las personas que nos rodean: su mirada, su bondad, la entrega caritativa, el buen gusto…. Pero también lo reconoces en la creación: una flor, un amanecer…
Oración: Señor, haz que viva en tu presencia y me entregue a Ti.
Contemplación:
Todo me habla de Dios, pero he perdido la capacidad de sorpresa…
«Yo estoy en ti, vivo en tu corazón…».
Quiero mirar con fe y dejarme conmover con tu amistad.
Acción: Ser testigo de Cristo.
Hno. Javier Lázaro sc.
Copyright © 2025 Colegio Belgrano