Señor, que tu gracia me alcance y mi corazón te responda

28 enero, 2026

Meditación:

Dios siempre está sembrando en nuestro corazón su Reino; pero respeta nuestra libertad; podemos recibirlo o rechazarlo. De la actitud y la respuesta de nuestro corazón dependen los frutos. Cuando correspondemos a la gracia, Dios nos da más Vida, crecemos más y más; en la medida que no respondemos, somos infecundos, nos quedamos en la tristeza, no reconocemos a los otros como hermanos,…

Nos habla de los terrenos duros como el camino (que se dejan llevar por el placer, el consumismo…), de los que son matorrales (tienen otros intereses y ahogan la semilla…), de lo que son como piedras (no tienen voluntad, sólo buscan lo fácil…) y de los que son tierra buena…

Cada día Dios sigue ofreciéndonos su gracia; sólo cuando nos comprometemos y respondemos, alcanzamos la plenitud como personas y somos felices. Es preciso cambiar el chip, la mentalidad, rechazar el deseo de vivir el placer del momento. Cristo nos llama a dar vida con esfuerzo.

Oración: Señor, que tu gracia me alcance y mi corazón te responda.

Contemplación: 

  • Me has hecho para el encuentro… pero no te recibo y quedo inacabado.

  • «Yo Soy la Vida; sólo viviendo en mi Corazón, eres fecundo y feliz».

  • Quiero seguirte, vivir para Ti.