Lectura: “«¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos a menudo y, en cambio, tus discípulos no ayunan?». Jesús les dijo: «¿Es que pueden guardar luto los amigos del esposo, mientras el esposo está con ellos? Llegarán días en que les arrebatarán al esposo, y entonces ayunarán»”. (Mt 9, 14-15)
Meditación:
Por el Bautismo Cristo es nuestro divino esposo; nos ha unido a su Cuerpo, sólo pertenecemos a Él, aunque se puede corresponder en la entrega y el servicio a otra persona, como en el matrimonio entre un hombre y una mujer. Ya pertenecemos a Jesús somos de Él; pues nos ha comprado con su Sangre, se ha solidarizado, dándonos su vida y caminando a nuestro lado como Hermano.
Los fariseos le acusan de que sus discípulos no ayunan… Pero la realidad es que, aunque tengamos muchas privaciones o ayunos, estando con Cristo sólo hay alegría y celebración. Nuestra vocación es el gozo de sabernos elegidos y llamados. Ahora nos tendríamos que preguntar, ¿qué lugar ocupa Cristo en mí vida?
Si habitualmente vivimos en la tristeza, es un indicador que todavía no hemos optado por seguir a Cristo, no le hemos puesto en el centro de nuestro corazón; en ese caso necesitamos dedicar tiempo a estar con Él, en la oración.
Oración: Señor, quiero estar contigo y vivir la alegría que me regalas.
Contemplación:
Hago muchas cosas,… pero no cuido la amistad contigo… vivo en la tristeza.
«Yo sólo puedo llenar tu corazón de gozo infinito».
Quiero vivir para Ti y caminar contigo.
Acción: Dedicar tiempo a la oración..
Hno. Javier Lázaro sc.
Copyright © 2025 Colegio Belgrano